El deporte puede ser mucho más que una actividad física. También puede convertirse en un punto de encuentro, una oportunidad para derribar barreras y una manera concreta de construir una comunidad donde todas las personas tengan la posibilidad de participar.

Con ese espíritu, Puerto Iguazú fue sede de la 1ª Maratón Inclusiva de la Triple Frontera y de la Zona Norte Misionera, una jornada que reunió a familias, atletas, docentes, instituciones y vecinos.La propuesta fue organizada por el Instituto Esperanza, con actividades de caminata y maratón abiertas a la comunidad.


La convocatoria permitió que personas con discapacidad y participantes de distintas edades compartieran un mismo espacio a través del deporte, generando una jornada marcada por la participación y el acompañamiento.Durante la actividad se vivieron momentos de encuentro entre corredores, familias y docentes, con una participación que permitió visibilizar los derechos de las personas con discapacidad y poner en primer plano la importancia de generar espacios accesibles e inclusivos.


La jornada contó con el acompañamiento de la Municipalidad de Puerto Iguazú y de la Asociación de Profesionales de la Educación Física de Puerto Iguazú, con apoyo en la organización logística y en las tareas necesarias para garantizar la seguridad de los participantes. También fue posible gracias al aporte de sponsors, corredores, maratonistas, docentes y familias que se sumaron a la iniciativa.

La realización de esta primera edición adquiere un significado especial en octubre, Mes de la Inclusión y los Derechos de las Personas con Discapacidad, una fecha que invita a profundizar el trabajo para garantizar igualdad de oportunidades y participación plena en la sociedad.En este contexto, el deporte ofrece una herramienta concreta para promover vínculos y generar experiencias compartidas. Una caminata, una carrera o simplemente acompañar a otro participante pueden convertirse en acciones que ayudan a construir espacios donde las diferencias no representen una barrera para formar parte.


Para Puerto Iguazú, la Maratón Inclusiva de la Triple Frontera y la Zona Norte Misionera también representa una oportunidad para fortalecer una agenda comunitaria que contemple la accesibilidad y la participación como aspectos fundamentales.El desafío no termina con una jornada deportiva. La inclusión se construye de manera cotidiana, generando condiciones para que cada persona pueda estudiar, trabajar, practicar deportes, disfrutar de los espacios públicos y participar de la vida comunitaria.
La primera edición de esta Maratón Inclusiva dejó kilómetros recorridos, pero, sobre todo, dejó una experiencia compartida que reafirma una idea esencial: una comunidad se fortalece cuando todas las personas tienen un lugar para participar.


