Se celebraron los 125 años con una agenda de actividades que reunió a vecinos, familias y visitantes en torno a las tradiciones, la cultura y la música de la ciudad.

La primera parte de los festejos tuvo como protagonistas a la 30ª Fiesta del Reviro y una jornada de espectáculos en vivo en la Plaza La Nona.
La celebración comenzó el martes 8 de septiembre en la Plaza del barrio Obrero, donde se realizó una nueva edición de la tradicional Fiesta del Reviro de Puerto Iguazú. Desde hace tres décadas, esta propuesta forma parte del calendario cultural de la ciudad y encuentra en la gastronomía local una manera de mantener vivas las costumbres que forman parte de la identidad de Iguazú.


La trigésima edición reunió a 60 participantes de distintas edades, que compitieron en las categorías infantil, adolescente, adulto y adulto mayor.
La jornada también contó con música en vivo, premios y la presentación del Ballet Folclórico El Mensú, en una noche que convocó a numerosas familias. Más allá de la competencia, el reviro volvió a funcionar como punto de encuentro entre generaciones.


Niños, jóvenes y adultos compartieron una celebración que combina gastronomía, música y folclore, reafirmando el valor de las tradiciones populares como parte de la identidad de Puerto Iguazú.



El cronograma continuó el miércoles 9 en la Plaza La Nona, con una jornada de música y espectáculos en vivo para celebrar el aniversario de la ciudad. Vecinos y visitantes se acercaron para disfrutar de las distintas propuestas artísticas y compartir una noche especial.
Las condiciones climáticas obligaron a interrumpir los festejos antes de lo previsto, pero no modificaron el espíritu de una celebración que tuvo a la comunidad como protagonista.

De esta manera, los primeros días del 125º aniversario de Puerto Iguazú estuvieron marcados por el encuentro, las expresiones culturales y el reconocimiento de aquellas costumbres que forman parte de la historia cotidiana de la ciudad.
La Fiesta del Reviro, después de 30 ediciones, volvió a demostrar que las tradiciones permanecen cuando una comunidad las hace propias y las transmite de generación en generación.


